Resumen de un congreso que superó todas las expectativas
A pesar de las dificultades para organizar un macroencuentro como éste por la crisis, el Conama 10 llegó de nuevo a los 10.000 participantes.

Un Conama es mucho más que los cinco días de congreso. La historia de esta décima edición, el número 10, comienza a principios de 2010, once meses antes. Quizá parezca mucho tiempo, pero en realidad es poco. Este congreso ha ido siempre un poco por detrás que años anteriores. La causa, por supuesto, no era otra que la crisis. La enorme incertidumbre que atenazaba a toda la sociedad española complicaba como nunca la preparación de un macroencuentro como éste.
La presentación oficial no se realizó hasta el mes de marzo, en un acto en la sede de la FUNDACIÓN MAPFRE en el que, junto al programa preliminar, se esbozaron sólo algunas de las particularidades del nuevo congreso: iba a ser especial por ser el décimo, el tema clave sería la energía, se quería dar un mayor peso a Internet y a las redes sociales, y por primera vez se contaría con un país invitado, Brasil. Todavía eran muchas más las dudas que las certezas.
El propósito de comenzar a trabajar en cada congreso con tanta antelación es que dé tiempo a activar la tupida red de contactos y colaboradores tejida en el sector ambiental en estos 19 años que lleva en marcha el proyecto Conama. Son muchas las gestiones para dar forma al programa. Muchas las llamadas de teléfono, los correos electrónicos, los cambios de agenda para ir reuniendo semana a semana en la Fundación CONAMA a los expertos de organizaciones, empresas y colegios profesionales que van a desarrollar los grupos de trabajo, las sesiones técnicas y las diversas actividades que irán llenando el programa del encuentro. Si la economía se iba desmoronando cada día un poco más según se iban acercando a toda prisa las fechas del congreso, las respuestas a la convocatoria cada vez eran mejores, la maquinaria de la de red de colaboradores Conama demostraba de nuevo funcionar a la perfección.
Como se ha visto después, uno de los éxitos de este Conama 10 ha sido la gran calidad del contenido técnico desarrollado por toda esta red de expertos. Este libro intenta corresponder a su valioso trabajo, sintetizando los numerosos temas tratados durante el congreso en breves textos que en cada caso redirigen luego a una dirección del fondo documental creado en Internet. Allí pueden encontrarse los documentos finales elaborados durante meses por los grupos de trabajo, muchas de las intervenciones escritas del más de un millar de ponentes que participaron en este congreso y los vídeos completos de muchas de las sesiones y debates. Este es el resultado de las más de cien actividades desarrolladas en este Conama 10.
En los meses previos del congreso también hay que dar forma a la imagen y al mensaje general que se quiere mostrar en los cinco días de encuentro. Para lo primero se optó rápido por la colorida propuesta y el C10 del diseñador Ray Díaz, pero lo segundo costó mucho más. No fue hasta poco más de un mes antes del encuentro que se escogió finalmente el lema que diera respuesta desde el sector ambiental a lo que estaba ocurriendo. En un momento en el que volvían los titulares más funestos a los periódicos, el mensaje escogido era: ‘Ahora, más que nunca’.
Lo siguiente era más difícil: demostrar en el congreso que esto no es ningún lema vacío y que no es la hora de renunciar a avances en sostenibilidad, sino todo lo contrario: que es la propia crisis la que justifica y ha abierto una oportunidad para dar ese cambio hacia un modelo económico más sostenible. Había que redactar un manifiesto que explicara todo esto. Y no se trataba sólo de escribir el ‘Ahora, más que nunca’ en toda la cartelería del congreso o en marquesinas de Madrid, había que ir más lejos...
Cuando por fin llegó el día de la inauguración del décimo Congreso, se lanzaba de forma oficial el manifiesto ‘Ahora, más que nunca’, con el respaldo de más de un centenar de organizaciones. En medio de los discursos de autoridades españolas y brasileñas en un auditorio abarrotado, ahora sí se podía decir que este mensaje simbolizaba el sentir de la mayoría del sector ambiental.
En los cinco días de congreso se presentaron propuestas ambiciosas, alternativas e informes con ideas para dar ese giro hacia la sostenibilidad. En esta publicación se cuenta también lo que dio de sí el 4º Encuentro Local de Pueblos y Ciudades por la Sostenibilidad o la participación de Brasil como país invitado. Todo esto, junto a las cerca de 500 comunicaciones técnicas y las muchas actividades puestas en marcha, superaba con creces las expectativas de los difíciles meses previos al encuentro.
Con todo, antes de abrir las puertas se contaba con la que más que probable disminución de los asistentes por las dificultades de muchas instituciones para sufragar el viaje. La duda era hasta dónde llegaría la reducción. La sorpresa fue mayúscula cuando comenzaron a llenarse las salas. Tras la clausura, se conocían los datos de asistentes: se había vuelto a llegar a los 10.000 participantes. A pesar de la crisis, el Conama había llegado a los niveles de asistencia de los congresos anteriores. Es mucha gente la que también piensa que es ‘Ahora, más que nunca’. Más de lo que a veces creemos.








