El futuro del agua en las ciudades
El suministro urbano solo supone el uso del 15% del agua en España frente al 68% que es utilizada en agricultura y el 17% en refrigeración de centrales. Sin embargo, la gestión del agua en las ciudades y su uso sostenible es una cuestión prioritaria.
El agua consumida en las ciudades es mucho menor que la empleada para producir los alimentos (que también serán ingeridos de forma mayoritaria en las urbes). Aún así, la enorme importancia para la población de disponer de agua potable en las casas y de tratar de forma correcta las aguas residuales convierten estos servicios urbanos en capitales. Sobre esa cuestión giró el grupo de trabajo del Conama 10 ‘Futuro de los servicios de agua urbana en España’ coordinado por la Asociación Española de Abastecimientos de Agua y Saneamiento (AEAS).
“En las dos últimas décadas se ha avanzado mucho y, aparte de cubrir ya la depuración de agua con tratamiento secundario o biológico de más del 85% de la población del país, España es pionera en desalación y en la regeneración de aguas residuales”, comenta Fernando Porta, miembro del Consejo de Dirección de AEAS y coordinador del grupo. Como explica, tanto la reutilización de aguas depuradas como la desalación de agua de mar son consideradas fuentes alternativas, pero esto podría cambiar. “El agua desalada supone ya un 3-4% del suministro urbano, ya no es un recurso alternativo”.
Justamente, este grupo profundizó en los retos de futuro de los servicios de agua urbana, en especial, de los relacionados con el cambio climático y del cumplimiento de las normativas europeas. “Es muy importante la Directiva Marco del Agua, una normativa que toca las tres claves de la sostenibilidad: la ambiental, la económica y la social”, incide Porta, que considera igual de crucial el proteger la calidad ambiental de este recurso como avanzar en políticas de tarificación que incentiven su uso de forma sostenible o de participación activa de los ciudadanos.
La posible disminución de este recurso en forma de lluvia por el calentamiento terrestre plantea la necesidad de buscar nuevos aportes de la reutilización, la desalación o incluso, en determinados casos, los trasvases. No obstante, según el representante de AEAS, los problemas de suministro a los que ya se han tenido que enfrentar poblaciones españolas en el pasado a veces han estado causados también por una mala gestión de los recursos disponibles. “Hay que gestionar bien la demanda, hay que concienciar al consumidor para que no despilfarre, a la vez que se reducen las pérdidas físicas”, indica el coordinador de este grupo, que también considera necesario alcanzar un pacto político y social. “Hay que evitar que los problemas del agua deriven en una cuestión política, los criterios deben ser los de eficiencia y no los políticos”.
* Consulta el documento del grupo de trabajo (descargar)








