Un radar del CO2 de los coches
La captación a distancia de los niveles de contaminación y la matrícula de cualquier vehículo, el uso de imágenes de satélite para medir la contaminación lumínica en zonas urbanas o las redes de sensores sonalgunos de los casos analizados en el grupo de trabajo sobre teledetección y sensores ambientales.
La tecnología RSD (Remote Sensing Device) capta en menos de medio segundo todas las emisiones de un vehículo en movimiento, así como su matrícula y otros datos. Este es uno de los casos analizados en el grupo de trabajo sobre teledetección y sensores ambientales, coordinado por Instituto de la Ingeniería de España.
La citada tecnología RSD resulta especialmente interesante por emplearse en el sector que más contribuye a las emisiones en España, el del transporte. Sin embargo, la lucha contra la contaminación del transporte resulta complicada por tratarse de emisiones difusas sobre las que hay poco control. La novedad de la tecnología RSD es que puede medir a distancia, y por tanto de forma no intrusiva, todas las emisiones (HC, CO, PM, NOx) y consumos (CO2) de los vehículos en movimiento, así como su matrícula, su velocidad y las condiciones meteorológicas. También, permite detectar los vehículos más contaminantes dentro del tráfico, pero además puede utilizarse para conocer de manera continua las emisiones reales y los consumos de flotas.
Los responsables de la empresa Technet, de la que depende esta tecnología en España, consideran que la utilización del sistema RSD puede tener una gran incidencia en la reducción de la contaminación, pues aseguran que, de media, un pequeño porcentaje de los vehículos que circulan por el país, en torno al 10% de los coches, contribuye al 40% de las partículas, al 80% del CO, al 65% del HC o 45% del NOx.
Otro de los campos abordados por este grupo de trabajo es el del uso de imágenes satélites para el seguimiento de distintos parámetros ambientales en espacios urbanos, como la medición de la contaminación lumínica y el nivel de sellado del suelo. Tradicionalmente el sector de generación de servicios y productos de valor añadido a partir de imágenes de satélite no se ha enfocado a temáticas urbanas de carácter ambiental. La toma de conciencia de la importancia de las ciudades, tanto por ser los territorios donde más población habita como por su influencia en su entorno, así como en el medio ambiente global, está cambiando esta tendencia. Los mapas de usos del suelo, mapas de cambio e indicadores asociados realizados a partir de satélite están ampliamente introducidos como fuente de información básica para los planificadores medioambientales. Por ejemplo, un aspecto de interés en este terreno, y que fue objeto de estudio dentro del grupo, es el relativo a la extensión y rápido crecimiento del suelo sellado, como indicador fiable de posibles problemas ambientales.
La capacidad de los sensores hiperespectrales de obtener información sobre áreas degradadas así como las oportunidades en éste y otros campos de estas técnicas en un futuro inmediato son muy prometedoras. En el caso de la polución lumínica, las imágenes de satélite nocturnas son en la actualidad la única manera de realizar mapas de contaminación aparente a escala regional. Asimismo, los vuelos nocturnos han demostrado su capacidad para obtener información con más detalle y se convertirán en una fuente de información fundamental para este tipo de estudios.
También se incidió sobre la importancia de las redes de sensores WSN (Wireless Sensor Networks) como parte integrante de las TICs, y que han sido identificadas como una de las tecnologías más prometedoras del futuro, debido a la reciente aparición de pequeños sensores electromecánicos de bajo coste, a las ventajas frente a otras tecnologías de telemando y telemetría, y al amplio campo de aplicaciones.
Últimamente, la importancia de las redes de sensores ha aumentado al ser consideradas una parte de la evolución de Internet hacia el “Internet de las Cosas”. Por ello, las redes sensores pueden convertirse en el aliado perfecto en el cuidado y protección del medio ambiente. Las redes de sensores consisten en pequeños dispositivos electrónicos capaces de obtener medidas de diferentes variables del entorno, procesarlas y en actuar en consecuencia, es decir posibilitar el análisis del medio, identifican eventos y reaccionan en consecuencia. El grupo también trató de la vertiente ambiental de las redes wifi y wimax.
Las cenizas del volcán EyfjafjallaEl volcán Eyfjafjalla está situado en el suroeste de Islandia, entre las latitudes 63 y 64º Norte. El volcán entró en erupción el 14 de abril de 2010 y emitió nubes volcánicas continuamente hasta el 23 de mayo de 2010. Más de 100 ×106 m3 (~8 × 106 toneladas) de partículas resultaron inyectadas en la atmósfera, lo que tuvo un impacto sobre el clima, sobre el medio ambiente, sobre las personas y sobre la economía. En la Península Ibérica las cenizas llegaron en dos ocasiones principales: 5-8 y 13-16 de mayo. Su seguimiento, realizado por la red SPALINET, fue otro de los casos presentados en el grupo ‘Teledetección y sensores medioambientales’. Las capas formadas por cenizas tuvieron un grosor inferior a un kilómetro de altura y se situaron entre la capa límite planetaria y una altura máxima de 7,5 km. El grupo abordó también temas como el desarrollo de un sistema de información geográfica para el seguimiento continuo de la evolución de vertidos, la presentación de un sensor con compensación de turbidez para medida del Coeficiente de Absorbancia Espectral o la aplicación de la ecoespectrometría y los métodos de impacto acústico en la determinación de las propiedades físicas de los líquidos con un bajo coste. |








