“Hay que reaprender la ética del cuidado”


Extracto de la intervención de Nelton Friedrich, director de coordinación de Itaipú Binacional, en la sesión técnica ‘FIB. Felicidad Interna Bruta’.


Siempre se ha apostado por la riqueza material como situación ideal para alcanzar la felicidad. La idea de “cuanto más, mejor” llegó al agotamiento. Hoy, en Estados Unidos, las personas viajan 25 veces más en avión que hace 40 años, el número de coches se ha duplicado y el PIB triplicado. Las investigaciones muestran que una de cada cuatro personas se muestra muy feliz, pero el número de suicidios se ha cuadriplicado. Sólo la mitad de ellos visitan a sus vecinos. Cada vez predomina más el egoísmo.

En la Conferencia Internacional de Felicidad Interna Bruta, celebrada en Bután, se definieron los cuatro pilares de este indicador. Éstos son la promoción del desarrollo socio-económico sostenible igualitario, la preservación y promoción de los valores culturales, la conservación del medio ambiente natural y el establecimiento de la buena gobernanza. Podemos decir que el FIB es un indicador y un programa de movilización, política, económica y cultural profunda. También podemos decir que el FIB orienta la planificación de desarrollo de Bután, incluyendo tanto las dimensiones objetivas como subjetivas, materiales y no materiales que están relacionadas con los otros indicadores.

Es necesario romper con el pensamiento único. Con la idea generalizada en Occidente del crecimiento ilimitado. En esta visión reduccionista, economicista, todo es cosa de dinero. La visión de que la naturaleza es una máquina está haciendo enfermar al planeta. Todos los días, la Madre Tierra manifiesta su dolor por las reacciones de sus hijos humanos. Por ello es necesario cambiar a la llamada “racionalidad ambiental”. Estamos siempre situando al dinero y al ser humano como lo más importante, pero debemos comprender que hay toda una comunidad de vida, hay una red de organismos, microorganismos, células y moléculas.

Lo que estamos viviendo en el planeta nos coloca delante de la oportunidad de comprender que todos somos aprendices, que hay que “reaprender” la ética del cuidado. Vivir bien es saber vivir en armonía con los ciclos de la Tierra y en equilibrio con toda forma de existencia. Vivir bien también significa comprender que el deterioro de una especie es el deterioro del conjunto y comprender que todas las formas de existencia son importantes.

Por último, una visión sobre el futuro: contra las previsiones apocalípticas hay esperanza. La inventiva humana puede cambiar todo, puede crear un nuevo modo de ser-sentir-vivir-consumir-producir. Más sentimiento y emoción y menos lógica. Esto es lo humano.

Patrocinadores
Coorganizadores
Desarrollado por: Varadero Software Factory (VSF)