Una gobernabilidad mundial de las aguas
A pesar de las enormes diferencias entre Brasil y España en materia de recursos hídricos, el país americano quiso conocer de primera mano en Conama la gestión española del agua.
"El agua siempre está en el primer lugar de las prioridades del hombre, porque es fundante de vida. De hecho, cuando en la antigüedad los hombres iban de un sitio a otro, lo primero que preguntaban era si había agua, y cuando ahora enviamos una nave a Marte, la pregunta de los científicos es: ¿hay agua? Por ello, es un acierto que el Foro Hispano Brasileño aborde este tema". Con estas palabras de Víctor Viñuales, director de la Fundación Ecología y Desarrollo, arrancaba el encuentro 'Desafío y perspectivas en la gestión del agua' en el Conama 10.
El foro se abrió con la intervención del presidente de la Agencia Nacional de Aguas (ANA), Vicente Andreu, que inició su presentación con las enormes diferencias entre Brasil y España en materia de recursos hídricos. Sólo un ejemplo: en su país hay 5.740 km3 de agua superficial, mientras que a este lado del Atlántico se superan, apenas, los 110 km3. "Para que se hagan una idea, si pusiéramos en línea recta el caudal de todos los ríos que surcan Brasil, se podría dar 40 vueltas al mundo", afirmó Andreu.
El presidente de la ANA apuntó como principales retos de futuro "la articulación entre el sector y los usuarios con la implantación de la industria hidráulica, que sigue generando tensiones", así como "conseguir que el agua tenga un espacio específico en los foros internacionales y pueda llegarse a un entendimiento global para su gobernabilidad". Por ello, el agua será uno de los temas centrales de la próxima Cumbre de la Tierra, que se celebrará en 2012 en Río de Janeiro (Río+20).
El agua también es el pilar fundamental de la actividad de la hidroeléctrica Itaipú Binacional, cuyo director de Coordinación y Medio Ambiente, Nelton Friedrich, alertó que estamos ante "la mayor crisis medioambiental que ha vivido la humanidad. Desde 1980 a 2009, los desastres climáticos en el mundo aumentaron de 400 a más de 800 al año". Ante esta situación dramática, Friedrich recordó que "la responsabilidad en la búsqueda de soluciones y en la puesta en marcha de medidas tiene que ser compartida. Los empresarios no sólo tienen que ver el interés del negocio, sino también mantener un compromiso con la sostenibilidad".
En el acto también participó Yves Besse, director presidente de la Asociación Brasileña de las Concesionarias Privadas de Servicios Públicos de Agua y Alcantarillados, una organización que integra a 90 asociados, "que tiene la dificultad de combinar la acción privada en el sector público del saneamiento de las aguas". Besse advirtió que el principal problema que tiene Brasil ahora mismo es la pérdida de los recursos hídricos (un 41%) y la recogida y tratamiento del agua. "Por ello es ineludible la inversión y vamos a necesitar unos 60 años para llegar al cien por cien de toda la población".
En el lado español, Jesús Yagüe, de la Dirección General del Agua del Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino, recordó la larga historia de España en la gestión de las aguas y el compromiso con la Unión Europea para que en 2015, la gran mayoría del agua esté en buen estado, "aunque esta exigencia hay que hacerla compatible con las necesidades económicas y medioambientales del país".
Precisamente sobre las exigencias que llegan de los socios comunitarios se lamentó José Antonio Membiela, director general de OHL Medio Ambiente-INIMA, quien reclamó "más solidaridad de los vecinos del norte, que tienen más y mejores recursos hídricos que nosotros". Además, aprovechó la ocasión para advertir a los compañeros brasileños de los "riesgos" que puede suponer una "diversificación territorial y política en la toma de decisiones".








